Acaso podrá parecer una ambición desmedida intentar reunir aquí disciplinas aparentemente tan diversas entre sí y, a la vez, tan complejas y profundas como para hacer una pesquisa de fechas buscando repeticiones de la historia del país: saberes milenarios con física cuántica, y geometría, el estudio del árbol transgeneracional con la historia patria. No pretendemos haber concebido de manera pretenciosa una fórmula cerrada, acotada y rígida, sustraída a la crítica y a las dudas, todo lo contrario, ella se encuentra abierta a la exploración y al enriquecimiento de otras experiencias y aún de otras culturas que, a través de este método, podrán hallar una mirada distinta para afrontar y observar sus propios conflictos, traumas y deudas históricas que resaltan a la luz de las repeticiones.
Es este, sin embargo, nuestro propio camino, con sus flaquezas y sus valores, del cual hemos querido dejar constancia en estas páginas. Porque es este un proyecto que nace de la propia experiencia, después de una larga trayectoria interviniendo con arte y desde conceptos provenientes de la neurociencia; trabajando al interior de orfanatos, en hospitales, centros de salud, en contacto cercano con la enfermedad y el dolor, rompiendo con creatividad la rutina y el marasmo que se adueñan de estos espacios; participando, además, en muchas protestas sociales que había en las calles, en la lucha por los derechos de todos y yendo también hasta los sitios más afectados tras el terremoto de 2014, nuestro lema era “La creatividad es inmunológica y crea anticuerpos contra el virus de la rutina”. Y en la medida que nos aproximábamos a los otros, observando de cerca la enfermedad de todos y la nuestra, aprendiendo a aceptarnos y aceptar lo que nos pasa como sociedad y como individuo, aunque duela y apriete el alma, surgía también la necesidad de estudiar, de adentrarnos en los orígenes y comprender tanta injusticia, tanto abandono y avaricia, tanta amargura y venganza, pobreza de espíritu, delirio y perversión. Buscamos así en nuestra propia historia, en las filosofías milenarias donde todos han buscado alguna vez, en terapias, en sabidurías ancestrales y en la ciencia moderna. Y de alguna manera todo se fue concatenando, las sincronías se fueron manifestando y lo que aparentaba diversidad y exclusión, se fue integrando y modelando hasta aunar lo que parecía distante e inconexo, y la Geometría fue la respuesta para unificar la búsqueda que nos propusimos.
Durante este proceso llegamos a entender que si no conocemos nuestros orígenes, nuestra historia, y no solo la recordamos en el tiempo, sino que la aceptamos e integramos, no podemos transformarla. Que si no asumimos que no existe lo bueno ni lo malo, sino la perspectiva desde donde miramos cada cosa, siempre todos son culpables y nosotros víctimas; que todo es una proyección de la mente, si no, no existiría nada; que lo que existe dentro de nosotros es lo que vemos y creamos fuera, por lo tanto todo es creado desde uno, y lo que domina en el mundo moderno es un mal fundamental que degrada a la civilización y a falta de autoconocimiento es la pasión de carácter y el falso sentido de ser que reemplaza a la realidad esencial del Yo. Recién comenzamos a entender y aceptar que la enfermedad nos sana de ella; que todo se repite si no somos consciente de lo que nos pasa y de lo que pasa… Todo esto y muchas más cosas nos han permitido llegar a crear este proyecto, que invita a observar la historia de Chile, con sus fechas que se repiten y suceden en el tiempo, y que unidas por la geometría nos muestra un mapa tridimensional con las repeticiones de la memoria de Chile.